“El tipo de argumentos que se me ocurría y la forma de pensarlos y llevarlos a cabo fluía más fácil desde ahí, desde cierta lógica de la violencia que busca generar algún tipo de impacto en el lector”.
Desde Hendidura Teatral nos llegó a nuestras manos el libro La cabeza del monstruo de Agustín Ducanto, y luego de haberlo leído atentamente y resultarnos de gran interés, decidimos contactar a su autor. Fue así como luego de un primer encuentro por mail y redes fuimos armando esta entrevista que queremos compartir con todos ustedes. Sin duda, es un libro que contempla unos cuentos increíbles.
HT: En la reseña realizada del libro “La cabeza del monstruo” por la revista Ñ del año 2016, hace ya diez años, se focalizaba en que los temas recurrentes, en estos siete cuentos que componen el libro, eran la frustración y la huida. Desde nuestra perspectiva también podríamos agregar como temas que los involucran; la violencia, muerte y soledad. Ahora bien… ¿Esto es producto de la casualidad en la dramaturgia de estos cuentos o Agustín Ducanto mantiene aún hoy esa pluma?
AD: Creo que fue producto de un momento en el que la escritura venía de esos temas, como si manara más naturalmente de ahí. El tipo de argumentos que se me ocurría y la forma de pensarlos y llevarlos a cabo fluía más fácil desde ahí, desde cierta lógica de la violencia que busca generar algún tipo de impacto en el lector. Recuerdo esa intención a la hora de la escritura. Esos cuentos fueron mi manera de empezar a escribir también y fui a lo que me resultaba más sencillo. Después, y ahora, reniego bastante de la facilidad de esa inclinación.

HT: ¿Cómo surgió el nombre y foto de tapa del libro?
AD: El nombre surge de intentar buscar una idea que englobara los textos, porque no me gustaba el recurso de algunos libros de cuentos que recurrían al título de uno para nombrar al conjunto. Y había tenido la idea de que, quizás, lo que había hecho con el libro era inventar un narrador (que recurría a los temas y las herramientas que mencionaba antes) y que entonces tenía que poner eso en el título. Acá están, estos son los cuentos que escribió este otro personaje, el monstruo, una cosa así. Hoy no sé cuánto me convence eso, pero fue así. La idea de la foto salió hablando con Juan Cruz Sánchez Delgado, uno de los editores de Nudista en ese momento, que se encargaba más de la línea estética. Ellos ponían al autor de alguna manera en la tapa y a mí me pareció que, si los cuentos no habían sido escritos exactamente por mí, capaz con la idea de poner la cara podía pasar algo parecido.
HT: Desde Hendidura Teatral nos gustaría detenernos en el cuento “Nadie va al circo a ver los payasos”. Observamos un arte enfrentado a la ley, que tranquilamente podría ser el reflejo del anarquismo, despojado de la propiedad privada y contra toda ley (o poder). También podemos encontrar un paralelismo entre la dictadura del Ford Falcon con una democracia ineficiente del Peugeot 404. La pregunta es; Estos payasos alejados de la urbe ¿Logran una victoria Pírrica o dicha victoria la logra el sistema? Aunque por cierto no deja de ser una victoria.
AD: No sé qué tanto hay de reflejo de otra cosa por fuera de la trama, como el arte o el anarquismo que mencionás, intento no pensar las cosas fuera de lo que se cuenta porque siento que ahí las historias se van un poco de las manos en un mal sentido. Contestando la pregunta, los payasos del cuento quedan muy lejos de cualquier tipo de victoria, a mi parecer. O por lo menos yo no pensaba en que la tuvieran de ninguna manera. Por el contrario, creo que ese texto termina siendo la historia de una derrota que va desenvolviéndose con la acción, lo que permite que ingrese algún tipo de esperanza por momentos, pero que finalmente resulta inevitable.

HT: Estos cuentos tienen una impronta cinematográfica, pero también algunos de ellos son muy teatrales. ¿Te gustaría que alguno de ellos llegue a las tablas? Y al margen ¿Cuál de los cuentos crees que es el más teatral?
AD: La verdad es que nunca había pensado en la posibilidad de que los cuentos del libro tuvieran otra forma que la textual, pero creo que algunos podrían llegar a ser otra cosa. Quizás me gustaría ver “El amor de los hombres duros” en un escenario, el de los obreros que trabajan en la construcción de un edificio, donde me parece que hay una cuestión con el cuerpo en movimiento de los personajes y los diálogos que tienen a lo largo de la jornada que podría ser interesante de desarrollar con actores en escena.
HT: Todos los cuentos son muy interesantes verdaderamente, ahora bien… hay uno que nos resultó muy asfixiante y perturbador; es “el niño y el conejo” ¿Nos podrás ampliar un poco más acerca del “disparador”, creación o inspiración de ese cuento?
AD: El argumento de ese cuento, casi tal cual como es, lo robé de un chiste que se hace en la serie 30 Rock. Un personaje le habla a otro de un lugar en donde se hace exactamente lo que se hace en el cuento, y a mi me interesó imaginar un poco más la escena que se describía en ese chiste. Llevar ese argumento hacia los temas y las formas que venía trabajando en los otros cuentos.

HT: ¿Cuál es el cuento de este libro que al día de hoy te lo recuerdan o bien te gusta releer?
AD: Al día de hoy no se habla del libro, esta entrevista es una rareza en ese sentido. Pero, en su momento, el cuento de los payasos era el que la gente más mencionaba. Pienso que fue una suerte encontrar ese argumento, porque de alguna manera predispuso una forma de pensar algunas cosas en literatura que todavía sigo pensando hoy; con la pregunta, en el centro, acerca de cómo construir un sentido sobre una idea que, a priori, no cierra demasiado.
HT: Sabemos que estás escribiendo otro libro ¿Sigue o aborda los mismos temas y estructura?
AD: Creo que de alguna manera sí, aunque no sé con cuánta intención. Es mi primer intento de escribir una novela, lo que me da más espacio para trabajar algunas cosas y eso sin duda cambia un poco los temas, porque su construcción es distinta. Igualmente, aunque me hubiera gustado alejarme un poco más, creo que hay cierta visión poco feliz que sigue ahí. En el próximo libro cambio, lo prometo.

HT: Por último y agradeciéndote una vez más tu predisposición y dedicación para con nosotros, te preguntamos a modo de cierre ¿Cómo pueden nuestros lectores encontrar tus libros, novedades o próximos proyectos?
AD: No soy una persona demasiado activa en redes, pero podría encontrarme en Instagram con mi nombre.
Por último, quisiera agradecerles mucho por la entrevista, me dio la posibilidad de volver a pensar algunas cosas en torno a este libro de cuentos y eso fue algo inesperado. Me gustó volver a hablar de esas historia más de diez años después de haberlas escrito, pensar qué sigue resonando, qué no. Fue un buen ejercicio. Otra vez, muchas gracias.
Desde Hendidura Teatral agradecemos una vez más a Agustín Ducanto por está posibilidad de conocerlo aún más, romero a través de sus cuentos y luego prestándose a esta entrevista.
