De Miguel Angel Diani
Actúan: Déborath Fideleff, Pablo Finamore, Román Lamas.
Fotografía: Juan Pablo Calderone
Prensa: Valeria Franchi
Dirección: Mariano Cosas
Djaevel, el mito habla de la monstruosidad que no se encuentra en el físico de las personas, sino en su interior. El verdadero monstruo es aquel que es capaz de hacer cualquier cosa para conseguir su objetivo, sin importar las consecuencias generadas a los demás. El fin justifica los medios.
En un andurrial no específico se produce una negociación entre dos hermanos y el dueño de un circo de rarezas humanas. Estaremos frente a una típica definición de mercado; por un lado tenemos al comprador, por otro lado vendedor y desde luego el producto a intercambiar.

Este bien negociable no es más ni menos que una rareza única e irremplazable para estos hermanos que intentan convencer al comprador de su elevado precio final. El dueño del circo; por otra parte, intenta ofrecer lo menos posible en la negociación. Están negociando y por lo tanto aparece el conflicto. Todo es igual, siempre es lo mismo.
Estos tres espantajos del poder económico viven en ese mundo material, poseídos por la avaricia y codicia individual. Sin duda alguna en Djaevel, el mito, estamos frente a lo inmoral, podredumbre espiritual y bajeza humana sin precedentes.

Ese bien a intercambiar, encerrado en una caja reforzada, va generando incertidumbre de manera exponencial a lo largo de la posible transacción. El origen oscuro y la calidad dudosa del producto transable lo hace único por su extrañeza y su riesgo extremo que trae aparejado.

Cuando todos creíamos que nos encontrábamos frente a un intercambio comercial más, se produce una “vuelta de rosca” desde una de las partes; los hermanos desenmascaran y evidencian la monstruosidad del dueño del circo. Dejando en claro que la compraventa fue solo una pantalla.
El objetivo real era dejarle en claro a la humanidad que algunos seres humanos siempre terminan volviendo al mismo punto de partida nefasto que ha dejado algún otro ser anterior, mientras que estos hermanos usaron el negocio como fachada y “carnada” para registrar una gran verdad: que la historia humana no avanza en línea recta, sino en círculos.

Djaevel, el mito es una obra para ir a ver antes de que baje de la cartelera porteña.
Por último debemos destacar las excelentes actuaciones de; Déborah Fideleff (Vera), Pablo Finamore (Benicio), Román Lamas (Sr. Truman) que permiten involucrarse desde las butacas al espectador en esta historia atrapante.
Les dejamos las redes de la obra y elenco para que puedan seguir sus pasos y novedades de la misma.
@romanlamasteatro
@djaevelelmito
@pablo_finamore
@deborahfideleff
@marianocossa
¡Por más teatro independiente! Y recordá que si te gustó la reseña, podés sumarte con un aporte Voluntario a la gorra virtual para seguir conociendo, visibilizando y difundiendo estas obras del teatro independiente.
Alias: hendidura.teatro.mp
Gracias y hasta la próxima.
Teatro del Pueblo
Lavalle 3636 (CABA)
Entrada: $24.000.-
Viernes: 22hs.
