Desde Hendidura Teatral tuvimos la posibilidad de ver dos obras de esta compañía, estamos hablando de Palabra Mayor y 25 Millones de argentinos. Hemos realizado sus respectivas reseñas y también decidimos entrevistar a algunos de sus integrantes. Por tal motivo a continuación les acercamos la entrevista realizada al director Sosa Frende, a las actrices Candela Valdettaro, Valentina Clemente y a los actores Mateo Gilone y Ari Baltazar.
HT: Hoy en día conformar una compañía numerosa en este contexto actual es un gran desafío. La pregunta es ¿Cómo surgió En13nas?
Sosa Frende: Los chicos son un grupo de amigos que se conocieron haciendo teatro musical en un espacio en el que yo también daba clases. Entonces el año pasado decidieron que tenían ganas de volver a trabajar juntos y me llamaron para coordinarlos, yo decidí sumar a Ayu Dutra como asistente y luego también se sumó otro coequiper como Gonzalo Cirigliano. De ahí surgió la idea de que dejen de ser solo alumnos y pasemos a ser una compañía formada.
HT: Así también ha recaído en vos elegir estos dos textos para representar ¿Cómo fue la selección que te llevo a Palabra Mayor y 25 Millones de argentinos?
Sosa Frende: La idea era hacer una obra los 12 integrantes juntos, pero luego decidimos realizar dos obras en las cuales tengan todos un lindo nivel de protagonismo y también representen algo que tengamos ganas de contar, algo para decir. No solo hacer teatro por hacer, sino que sea una declaración. Por estas razones, llegamos a Palabra Mayor (adaptación de mi autoría) y 25 millones de un gran autor y director como Lisandro Fiks

HT: Interpretar a una nena en Palabra Mayor implica un gran desafío, habitar una corporalidad, unos tiempos y una energía muy singular, cosa que se observa de manera efectiva y sin fisuras en tu actuación. La pregunta es ¿Cómo trabajaste la transición desde tu propio eje físico hacia el mundo de esa niña?
Candela Valdettaro: Fue un proceso largo que se tuvo que pensar desde el día uno de ensayo. Desde antes de tener los personajes asignados, ya fui craneando una idea de cómo sería interpretar una niña desde lo físico. Como convivo con niños y niñas en la cotideaneidad, se me hizo más simple el hecho de mimetizarme en una de ellas. Prestar mucha atención a los gestos, las posturas y las formas de hablar que tienen fue clave. Entender que todo para ellos es un juego, que no se aburren nunca, o si lo hacen, es por un tiempo muy corto. Fue fácil en ese sentido; se hizo muchísimo más cómodo conectar con el resto de mis compañeros en escena cuando entendimos que todo es un juego, y que la única regla era no dejarse aburrir. Eso fue fundamental.
HT: El personaje que estás representando en Palabra Mayor comprende una fragilidad física sin descuidar la vitalidad o inocencia propia de la infancia. El trabajo en escena que realizas muestra una entereza conmovedora. La pregunta que me surge es ¿Qué mensaje o qué reflexión sentís que deja en el público tu personaje?
Mateo Gilone: Manu es un personaje complejo desde sus bases. Como actor, el proceso de interpretar un niño está atravesado por muchas capas y matices. Esto se incrementa considerablemente si tenemos en cuenta que, por lo menos a mi criterio, cargo uno de los momentos clave sobre mis hombros.
Manu te lleva por una montaña rusa de emociones a lo largo de toda la obra, pasando por la incertidumbre, la empatía, el cariño y la confusión. Un poco viene a mostrar, sin caricaturizar, una realidad muy común de aquellas personas que, por una parte, no pueden acceder a ciertos recursos y tienen que enfrentarse a situaciones muy dolorosas y complejas y, por otro, como es la realidad que aquellas personas que son prejuzgadas o aisladas en base a prejuicios y desconocimiento. Porque Manu cuenta esa historia, no la del nene que sus amigos hacen a un lado por miedo, sino la del enfermo que los adultos aíslan por miedo y desinformación.
En pocas palabras, creo que lo que se lleva el público, principalmente, es una necesidad de mirar hacia adentro y ver si ellos no han prejuzgado y aislado, tanto como padres o como niños, a partir de mandatos heredados

HT: El personaje de Lucia en 25 Millones es como ver a Astiz en mujer. Son esos personajes que muestran claramente diferentes caras . Ahora bien ¿Qué es lo más difícil de sostener en el cuerpo como actriz al interpretar a alguien que entrega a un ser querido y que reflexión te deja este personaje sobre cómo la violencia política destruye los lazos de amistad?
Valentina Clemente: Lo más difícil es escuchar como escucha Lucía. Ella no interroga a Ana: le presta atención con cariño, como una amiga. Esa escucha tiene que ser idéntica a la de una amiga de verdad, porque si el cuerpo la delata, Ana no le dice nada. Vengo del teatro musical, donde todo se proyecta, y acá tuve que aprender a no mostrar. Hay un detalle que me encanta: Lucía llega afónica de tanto gritar goles. En una obra donde todos quieren hacer hablar a Ana, ella es la única que lo intenta casi sin voz.
Lo que me dejó pensando es que la dictadura no destruyó la amistad entre ellas, sino que la usó. Lucía puede entrar a la casa, y después al calabozo ofreciéndose a llevarle una carta a Juan, justamente porque las criaron como familia. El vínculo era real, y por eso servía como arma. Ana hace algo parecido cuando le pide a Facundo, su amigo de toda la vida, que lleve el uniforme. Eso es lo que más me inquieta… a la violencia política no le hizo falta romper los lazos, le alcanzó con convertirlos en herramientas.

HT: Ari Baltazar nace después de ese período nefasto e histórico de nuestro país, por lo tanto tu acercamiento al universo de la dictadura pasa necesariamente por la memoria heredada, el archivo o el relato. Al ver 25 Millones de argentinos (y tu excelente actuación) me surge preguntarte ¿Cómo fue para vos el proceso de aproximarte a una figura tan oscura y dolorosa sin haber vivido esa época y que responsabilidad ética sentiste al componer a un represor?
Ari Baltazar: Componer el personaje de Ortiz fue un desafío. Cuando a uno le ensañan las bases de la composición de personajes, la primera regla suele ser no juzgar al personaje (y en este caso fue algo muy difícil dado lo que el personaje representa).
Me sirvió mucho ver documentales como “Argentina ‘78”, escuchar los testimonios de la gente que sobrevivió a la ESMA y volver a charlar con mis padres sobre lo que ellos recordaban de aquella época. También me ayudó investigar sobre los operativos de Montoneros durante la dictadura y, con toda esa información, tratar de entender qué podría llevar a una persona que se suponía debía defender al pueblo Argentino a cometer tales actos de horror.
En lo actoral, me sirvió ver el trabajo de Christoph Waltz en Bastardos sin gloria; y ver como un actor puede convertirse en uno de los seres más oscuros de la historia y mantener una sonrisa, que en este caso provoca una enorme incomodidad y da más miedo. También sentí la presión de que este recurso no ridiculizara ni minimizara lo que representa el personaje.
Como actor, cargo con la responsabilidad de mostrar a Ortiz como uno de los elementos mas oscuros de la historia argentina y tratar de concientizar al espectador de que lo que hoy es un personaje, hace cincuenta años fue una persona real creada por una sociedad dividida.
Yo creo que si la gente toma esto como un recordatorio para evitar que estos seres vuelvan a existir, mi rol como actor está cumplido.

Desde Hendidura Teatral agradecemos una vez más a todos ellos por su predisposición y tiempo para con la entrevista y les deseamos muchos éxitos con las próximas funciones de ambas obras por un lado y por el otro que puedan seguir realizando más puestas teatrales con la compañía de la que son parte.
Les dejamos sus redes para que puedan seguir sus pasos artísticos @entrrscenas y…
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