De Alejandro Lifschitz
Actúan: Javier Barceló, Graciana De Lamadrid, Alejandro Lifschitz, Aníbal Tamburri
Prensa: Daniel Franco
Asistencia de dirección: Romina Puig
Dirección: Alejandro Lifschitz
La Changuita es una obra profunda que nos invita a reflexionar acerca de varios temas; contemporáneos; entre ellos ¿Qué es lo popular? ¿Qué es la competencia hoy en día? ¿Qué es el marketing?
Tal vez, una buena y simple respuesta pertinente a todas y cada una de las preguntas seria la siguiente: El arte de mentir.

Un puesto de la Costanera intenta subsistir con una carta bien nacional; el problema principal es que estamos frente a un consumidor que hoy en día se inclina más por lo exótico, atípico y “marketinero” que por lo tradicional. Obviamente, este consumidor está incentivado o fogoneado por difusores que “juegan” peligrosamente con esa línea que separa lo informativo de lo “alegremente” destructivo. El morbo genera “rating”, seguidores y hoy en día likes.
Los intentos de La Changuita por mantenerse abierta y resistir a una “moda” serán continuos y rutinarios. El resultado es el mismo de siempre; No hay ventas y sus dueños ya intentan los últimos “manotazos de ahogado” para salvarla. La imposición de una cultura hegemónica está latente por más lejana que parezca.

La llegada de un extranjero traerá nuevas expectativas en este presente angustiante, pero… ¿A cambio de qué? ¿Hasta donde se justifica dejarse insultar y humillar para sobrevivir? ¿Qué precio tiene la vida personal y/o comercial?
A través del humor ácido, La Changuita nos acerca a una crítica social más que interesante. Las nuevas herramientas de marketing han desplazado a las tradicionales para peor, estas exponen y usan, de manera despiadada y frenéticamente enfermiza a las personas que hoy en día las impulsan y que sólo intentan ser reconocidas y ganar dinero, aunque sea, de manera efímera y sin mucho esfuerzo, en un mundo individualista y poco solidario. De esto también trata La Changuita… a esto también viene el extranjero.

El matrimonio a cargo del puesto recibe cordialmente al extranjero con sumo interés, el padre de la mujer ya no tiene nada que perder en su vida y sólo busca ser libre, hacer lo que le plazca, sin ya importar la condición de legal o ilegal, permitido o no permitido. Es verdaderamente un poeta maldito.
El extranjero comparte sus redes con desconocidos y de manera virtual sus vivencias, sus viajes, sus premios. Necesita ser reconocido por personas distantes ya que los seres cercanos ya no están, tal vez, alejados de él hoy en día por haber sido tan sinceros en cuanto a su vida y forma de vivir en su momento. Lo cierto es que ante esta carencia afectiva, debe crear una imagen impecable, aunque le genere presión y le provoque ansiedad, depresión, preocupación; exponiéndolo permanentemente al juicio de los demás. Al fin de cuentas sabrá que fue usado.

Las muy buenas actuaciones hacen que la obra fluya, en una trama en la que nos vemos todos identificados, por ser contemporánea, aunque la mirada del espectador dependa de su condición social, cultura, experiencia laboral y fundamentalmente por su lejanía o apego con lo nacional y popular.
La Changuita es una obra para ver antes que baje de la cartelera porteña y para tal fin les dejamos las redes para que puedan reservar u organizar su asistencia.
@tambuteatro
@gradelamadrid
@romipuig
@alejandro.lifschitz
@lachanguita.obra
@delpatioteatro
@fandangoteatro
Fandango Teatro
Luis Viale 108 (CABA)
Viernes 20:30hs. Hasta el 26/09
