De Ariel Boiola
Actúan: Débora Andolfatti, Micaela Barroso, Micaela Demichuk, Lalo Montoli
Música: Diego Bustos
Producción: Rosa Gorosito
Dirección: Ariel Boiola
La gran manzana es una obra que a priori parece simple de comprender y analizar, pero muy pronto nos damos cuenta que cada minuto que pasa en escena se va volviendo todo más complejo y una vez finalizada la función estarán aquellos que por un lado habrán atravesado una vivencia teatral más y por el otro lado, aquellos que encontraron un entramado de varios temas actuales (y otros no tanto). Es en este último grupo donde nos interesa detenernos.

A medida que vamos llegando a la sala y nos van recibiendo, acreditando y ubicando, casi en tiempo récord, vemos que la función ya comenzó. Luego sabremos que esos tres primeros personajes en escena, que no emiten sonido, son un matrimonio y su hija que esperan la llegada de una jueza en su lugar rural de residencia, entre sus manzanos.
La primera vivencia que surge, consiste en el contraste entre lo urbano y lo rural. Sus individuos, rutinas, necesidades básicas, la actividad primaria (materia prima/ recolector) contra actividad terciaria (servicios)… e inclusive podemos asignarle a estos últimos, los profesionales, el concepto de Malthus al considerarlos improductivos, porque no producen nada, pero son necesarios para consumir (gastar) lo que sí se produce (Secundaria) o recolecta (Primaria).

La segunda vivencia nos lleva a pensar en la importancia de las reglas claras entre los involucrados, ya sea , un matrimonio o una sociedad, en cualquier caso con la Justicia de un país.
Una tercera nos conduce a un análisis un poco más crudo acerca de la Justicia en sí, es decir; saber verdaderamente cuánto interés tiene por resolver conflictos en tiempo y forma y no por el contrario hacerlos interminables en el tiempo, a sólo efecto, de dilatarlos cuando en realidad ya tienen un veredicto predeterminado y las partes no influirán en la sentencia. Seguramente dicha dilatación sirva para seguir obteniendo los beneficios de un sueldo en blanco y con privilegios, sin importarle mucho lo que sienten o perciben las partes.

Y por último, la cuarta vivencia apunta a lo cotidiano; el conflicto de parejas, la situación de los menores y la postura de los mayores ante la Ley.
El juego comienza con un final ya “digitalizado” desde afuera, que nada tiene de sentimientos, nada tiene de protección y mucho menos nada tiene de justicia. Eso sí , es un juego en dónde todos hacen trampa para beneficiarse, pero el matrimonio es el menos tramposo.
Es el momento entonces de comprender el juego… ahora sí entendemos el tiempo extenso y en silencio del comienzo de la función sin emisión de palabra alguna, ya que la demora radicaba en la ausencia de las nuevas reglas que impartiría la Justicia, la cual, llevará un conflicto privado a un show (juego) público (espectadores), sin importarle demasiado en este caso a la jueza, las consecuencias de las mismas, sólo que para ella, será un paso más en su “trabajo” bien remunerado y asegurado, o desde luego un peldaño más en un posible ascenso. Claro que, todo juego termina, y a veces no resulta ser como uno lo espera, aunque se haga Justicia.

La gran manzana es sin lugar a dudas, una obra para ver y analizar. Reseñarla más implicaría develar parte de su esencia, no sólo sería contraproducente para quienes asistan a verla sino para el elenco que trabajó tanto tiempo y con mucho esfuerzo para hacer posible su puesta. Rifas y demás incentivos como sorteos, fueron de la partida para llegar al estreno.
Vale la pena mencionar también al muy buen elenco que con sus actuaciones llevan a cabo esta puesta y que tienen la suerte de poder realizarla con su autor y director Ariel Boiola. Nos referimos a Débora Andolfatti (María) , Micaela Barroso (Eli), Micaela Demichuk (Jueza), Lalo Montoli (Daniel).
Para conocer más acerca de la obra y sus funciones les dejamos las redes del equipo artístico para una más rápida y actualizada informacional respecto.
@deb.andolfatti
@lalo.montoli
@mic4barroso
@midemichuk
@gorositoig2025
@arielboiola
PASILLO AL FONDO TEATRO
Muñiz 1288 (CABA)
Sábados de Agosto 19:30hs. Entrada: $15.000.-
