Artista de circo y modelo vivo: “En Europa me sentí muy bien recibida; tuve amigos que me invitaron a actuar en sus eventos, a dormir en sus sillones, a compartir la vida. Y quisiera ser eso para ellos también, que puedan venir a buenos aires y tener un lugar”
Desde Hendidura Teatral nos pusimos en contacto con Julieta Ariadna para poder realizar esta entrevista, quien tan amablemente aceptó y por tal motivo le agradecemos enormemente por su tiempo y dedicación. A continuación y sin extendernos más, se la compartimos para que conozcamos aún más a Julieta, una gran hacedora artística de Buenos Aires.
HT: Para los que no te conocen, ¿Nos podrías contar cómo es un día regular en tu vida?
JA: Mis días son bastante variados entre sí y eso me gusta. Cuando iba al colegio y a la universidad me aburría que se repitiera la misma rutina día tras día.
Algunos días me levanto y voy a entrenar o a ensayar. Otras veces tengo la mañana libre y activo por la tarde; un día a la semana enseño un taller de circo en una escuela primaria, y otras tardes tomo talleres, practico por mi cuenta o trabajo como modelo.

HT: ¿Cómo fueron tus primeros contactos con el arte y qué te inclinó por elegir ser artista de circo y modelo vivo como principales vías de expresión?
JA: Creo que mi primer contacto con el arte fue haber sido una niña sensible y curiosa. Siempre sentí todo un montón y creo que un poco de ahí nace mi inclinación por lo artístico. Por otro lado, como tenía mucha energía, mis papás me llevaron a hacer actividades extracurriculares toda mi vida. Hice acrobacia aérea, teatro, danza, patín; siempre estuve en movimiento y eso me hizo bien.
El circo apareció en mi vida con contundencia en el 2018, cuando inicié un taller de acrobacia aérea y me entusiasmó mucho. En esa época yo estaba estudiando Letras en la UBA y colgarme era el rato donde salía de la mente y disfrutaba. Hubo una exposición que recuerdo, que me marcó, en la que hice un número de acrobacia en tela, con un texto de Cortázar, un autor que me encanta, siendo leído por compañeros, en vivo. Hubo algo en esa creación, en poder compartir algo ese mundo intelectual que tanto habitaba, desde el cuerpo, y las reacciones que despertó, que me hizo entender que para mí era clave el enfoque artístico. Y ojalá desde el arte hacer espacio para todo lo otro que también me habita.
En 2020 hice un cambio rotundo e inicié la carrera Artes del circo en la Universidad Nacional Tres de Febrero. Creo que ahí conocí al circo desde un espectro mayor: una visión artística, o muchas; una forma de vida, de usar el cuerpo, de hacer comunidad.

Lo de modelo vivo vino después. Siempre me cautivó mucho la fotografía artística y el mundo de las imágenes en general. Como a mediados de mi carrera descubrí que yo podía relacionarme con composiciones de ese estilo desde mi cuerpo, un cuerpo maleable entrenado por el circo. También descubrí que estos “experimentos” me ponían en contacto con otros artistas, fotógrafos, y que su visión me interesaba y nutría mi propia práctica. Co-crear con otros artistas me parece una cosa fantástica.
No hice ninguna formación como modelo, solo presté mi cuerpo para muchas creaciones fotográficas y fui descubriendo mis gustos y estilos, qué cosas yo tenía para expresar ahí, en el proceso. En el último tiempo me amplié al área de dibujo y pintura también.
HT: Más allá de ser artista de circo y modelo vivo ¿has explorado otras áreas artísticas?
JA: Sí. La carrera que hice propone una formación interdisciplinaria. La materia con mayor carga horaria es acrobacias pero la acompañan danza, actuación y otras.
En diciembre de 2023 terminé la formación y en 2024 viajé a Berlín, por un año, con un intercambio para trabajar en un circo allá. Creo que eso expandió mi perspectiva artística un montón; cuando te corrés del lugar conocido descubrís que hay muchas más visiones y formas de hacer, que en otras culturas y escenas operan reglas diferentes, y a mi me permitió descifrar un poco más lo que es propio.
Allá tomé clases regulares de danza e improvisación, y realicé una formación en teatro físico. Ahora lo veo como si la carrera me hubiera dado un molde y el viaje, con todo lo que vino después, me invitara a trascender ese molde. Creo que ambas partes del proceso son necesarias.

HT: El circo requiere de una disciplina física destacada ¿qué técnicas o ejercicios entrenas para desarrollar tu rendimiento en las presentaciones?
JA: Sí, entrenamos un montón. Hacemos condicionamiento en el suelo y después también en los elementos. Esto en el caso de los aéreos, que es lo que yo más hago. Las disciplinas de malabares o manipulación se entrenan diferente. Y, en paralelo a la técnica, se entrena lo expresivo, los recursos que uno necesita para crear.

HT: El modelaje vivo requiere un dominio corporal basado en la quietud, la postura y la presencia ¿De qué manera se relaciona esta disciplina con la agilidad y el dinamismo del circo?
JA: No tengo idea. Vale aclarar que yo entré al modelo vivo, y es lo que más me entretiene hasta ahora, desde el área de la fotografía. Ahí no es necesario sostener las poses por demasiado tiempo, y con muchos fotógrafos trabajo desde el movimiento, con o sin pausas en medio. Modelar para dibujo es otra experiencia. A mi me resulta bastante meditativa, y hay cierto estudio del cuerpo en presente; cuando unos músculos se empiezan a cansar durante una pose, aparecen otros lugares desde donde el cuerpo se sostiene. Todo nutre una investigación sobre las posibilidades del cuerpo, supongo.
HT: ¿Qué sensaciones o búsquedas corporales intentas transmitir durante una sesión de modelaje?
JA: Tengo una percepción principalmente visual, por lo que suelo pensar las poses en cuanto a líneas o trazos en el espacio.
Y me fascina la potencia expresiva del cuerpo, sus detalles; cuantas variantes puede haber y qué sensaciones e imaginarios puede despertar eso en quien lo percibe.

HT: Al ser dos disciplinas tan distintas ¿cómo organizas el tiempo dedicado a cada una?
JA: Diría que el circo es algo que atraviesa y ocupa tu vida por completo. Duermo, me alimento y existo para hacer circo. El modelaje es algo paralelo que convive muy bien, pero básicamente invierto mi energía y dinero en formarme y crear desde el lenguaje circense.
Me sucedió que pasé años entrenando para llegar a trabajar como artista de circo, básicamente, que me paguen por presentar mis números. Y cuando eso llegó, hace relativamente poco, me encontré con nuevas dificultades que me movieron las fichas. Afirmé que amo apasionadamente el circo y es por todo ese amor que necesito otras variantes de trabajo, también artísticas, que también me interpelen, para poder elegir qué proyectos circenses sí me nutren y cuales dinámicas de la industria prefiero dejar de lado. La relación arte-dinero es algo complejo que nos toca navegar a los artistas, me parece.
HT: ¿Estás trabajando en alguna rutina o espectáculo para los próximos días o meses? ¿Alguna fecha puntual?
JA: Sí. Mi proyecto principal de este año es la creación de una pieza propia en mi disciplina, que es el aro aéreo. Vengo trabajando en ella desde abril, en un espacio de laboratorio. La presenté una vez al público en Julio y ahora vuelvo a presentarla, más trabajada, a fines de Octubre. Es un espacio donde varios artistas trabajan, cada uno en su proyecto, y un profe nos guía y acompaña; la grupalidad es un maravilloso soporte. No podría sola.
Por otro lado, formo parte de una compañía, junto a dos colegas, donde producimos intervenciones e itinerancias circenses en diferentes eventos.

HT: Pensando en futuro ¿Qué espacios o desafíos artísticos te gustaría afrontar para seguir desarrollando tu formación?
JA: No lo tengo muy claro. Un tiempo atrás creía querer quedarme en Europa, donde veía más oportunidades de obtener presupuestos para crear y circular proyectos. Pero sentí que mi formación seguía incompleta y volví a Buenos Aires. Acá hay muchos docentes y colegas que admiro profundamente, de los que tengo mucho por aprender.
No sé si alguna vez estará completa mi formación. Hay una lógica inherente del circo donde, cuando llegás a la meta, se corre más para adelante. Técnica y artísticamente, considero que tengo mucho por mejorar. Pero también creo que hay que crear acá y ahora, con las herramientas disponibles, y lidiar con que no sea ideal pero que al menos exista. Y que esa creación te haga crecer, te transforme.
Por lo pronto sé que quiero instalarme en buenos aires, mi pequeño nido, donde las clases me entusiasman y desafían, donde todo se siente tan propio, y desde acá ir y venir a donde aparezcan aventuras. En Europa me sentí muy bien recibida; tuve amigos que me invitaron a actuar en sus eventos, a dormir en sus sillones, a compartir la vida. Y quisiera ser eso para ellos también, que puedan venir a buenos aires y tener un lugar. Ser punto de encuentro para mi comunidad, de acá y de allá, del circo y de otras artes; es una meta que tengo clara. Y crear, crear, crear.
Desde Hendidura Teatral agradecemos una vez más a Julieta Ariadna y les dejamos sus redes y contacto para que en caso de desearlo puedan seguir sus novedades en tiempo presente. @julietariadna / o sino al mail: julietaafontan@gmail.com
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Alias: hendidura.teatro.mp
Gracias y hasta la próxima.
